martes, 15 de marzo de 2011

Viñeta 6: Aceptar los errores


        De la viñeta de hoy podemos reflexionar bastante un aspecto que hasta ahora no había analizado y que me parece de gran importancia el tenerlo en consideración.
        Podemos observar como la maestra anima al niño a que cuente a la clase su cuento inventado, y el niño cuenta su cuento relacionándolo con la misma situación que él vive en clase. Al parecer, él se identifica como un niño muy guapo y bueno pero considera que tiene una madre malísima porque lo lleva a una clase con una maestra mala. Y es en este momento cuando  la maestra grita que pare de contar su cuento porque, efectivamente, no le gusta nada que el niño se “invente” ese tipo de cuentos con maestras malas, ya que, obviamente, el niño se estaba refiriendo a ella, a su maestra.
      Esto me hace pensar que dentro de nuestra labor como docentes también vamos a recibir muchas críticas sobre cómo hacemos nuestro trabajo o cómo NO hacemos nuestro trabajo, etc.
        En mi opinión, considero que debemos estar abiertos a recibir críticas e intentar corregir aquellos errores que comentemos y que de otra manera no nos daríamos cuenta de que estamos cometiendo.
        También es verdad que debemos saber escuchar a nuestros alumnos, porque ellos son los que reciben directamente nuestras lecciones, por ello, son los que mejor podrán hacer críticas a nuestro trabajo. Aunque es verdad que no solo se reciben críticas en este trabajo, sino que también se reciben muchas alabanzas y piropos, ya que los niños lo que buscan es cariño y cuando lo encuentran porque se lo estás dando, ellos lo notan y no les da vergüenza reconocerlo, y reconocer lo buena que es su maestra.
        Lo que quiero decir, es que debemos de ser maestros/as comprometidos con nuestro trabajo, y pienso que debemos estar abiertos a mejorarlo siempre, porque todos los días se puede aprender algo nuevo, de hecho, los niños pueden enseñarnos muchas cosas, más de las que nos pensamos.
        Y termino con una frase que refleja en gran medida a lo que me ha llevado a reflexionar la viñeta de hoy: “La virtud está en los detalles”. Por ello, serás bueno como maestro si tienes en cuenta esos pequeños detalles que hacen que mejoremos día a día. De nada sirve hacer oídos sordos a las críticas que recibimos. Pienso que el error está en no querer darse cuenta de los propios errores.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Viñeta 5: ¿Cómo enseñamos?

        La viñeta de hoy hace que reflexione sobre qué es lo que enseñan los maestros y, sobre todo, cómo lo enseñan.
       En mi opinión, la viñeta quiere hacer una crítica a la forma en que los maestros enseñan a sus alumnos. Llama la atención cómo en la viñeta aparece un niño diciendo todas las cosas que sabe hacer, sin embargo, luego preguntan “¿Sabes qué es un sumando?”, y los alumnos se muestran confusos, no saben lo que es un sumando, tampoco les resulta interesante porque la maestra se lo está explicando de forma muy poco significativa. De hecho, lo explica de forma tan técnica, que los alumnos no le encuentran sentido a lo que es un sumando, con la importancia que tiene la suma en muchas de las experiencias que vivimos en nuestra vida cotidiana.
       Todos hemos pasado por la escuela y todos hemos tenido a nuestra disposición un maestro/a que nos ha enseñado contenidos. Pero la cuestión es… ¿Qué ha quedado en nuestra cabeza de todos esos contenidos que una vez nos enseñaron en la escuela?, ¿nos lo enseñaron de la forma más adecuada?, ¿cuál es la forma más adecuada de enseñar los contenidos?. Estas son preguntas que yo me hago.

        Yo creo, que como futuras maestras/os debemos intentar presentar los contenidos de manera atractiva, motivadora, que resulte interesante, y considero que debemos intentar ser capaces de descubrir cuáles son los intereses de nuestros alumnos para así poder conectar lo que saben con lo que les vamos a enseñar, para, de esta manera, llegar a producir en ellos un aprendizaje significativo, y que verdaderamente aprendan y lleguen a descubrir el placer de aprender.

Clase del 9 de marzo de 2011

La clase de hoy me ha gustado porque hemos tratado temas que me resultan bastante interesantes.


Uno de esos temas ha sido el de los padres y la autonomía de los niños. Y digo que me ha gustado porque hemos estado hablando de la sobreprotección hacia los niños, un tema que me parece bastante interesante. En mi opinión, se debe dejar que los niños investiguen, exploren, manipulen…, y, aunque bajo supervisión, se debe dejar que los niños tengan “libertad” y que así, poco a poco, vayan adquiriendo una mayor independencia y autonomía.
Este concepto me recuerda al tema de psicología del desarrollo en el que veíamos la teoría Psicosocial de Erikson, el cual decía que el ser humano tenía la necesidad de una vinculación social, y que se desarrolla en estadios psicosociales asociados a la vinculación con otros seres humanos. Él estableció una serie de fases:
-          La primera fase estaría comprendida entre los cero y el año y medio. Ésta se caracterizaría por la confianza que van adquiriendo los niños cuando son pequeños dentro de su entorno, frente a la desconfianza que se puede generar en ellos si no tienen el apoyo que es necesario que los padres den a sus hijos.
-          La segunda fase iría desde el año y medio hasta los tres años. Se caracteriza por la adquisición progresiva de autonomía, y donde comienza a descubrir su propia identidad, frente a la vergüenza y duda que podría generarse en el niño si cuando realiza algo por sí mismo comprueba que no le sale bien debido a que previamente, nunca antes había tenido semejante oportunidad.
-          Y la tercera fase comprendida entre los tres y seis años, donde el niño va adquiriendo iniciativa, gracias a la previa confianza y autonomía adquirida en las fases anteriores, frente a la culpa que pueda sentir al no realizar las tareas que sabe que debería hacer.

Otra cosa que hemos hablado en clase y que me ha hecho reflexionar, es el tema de las actividades expresivas que se llevan a cabo en la escuela y en la familia. Muchas veces se “mete la pata” en este tema, porque los niños son expresivos por sí mismos, solo que cuando entran en la escuela, y también desde la familia, hacemos que actúen tal y como queremos, privándole, inconscientemente, de su espontánea expresión. Por eso, tenemos que fomentar, no privar, este tipo de actividades expresivas a los niños.
Otro aspecto que me parece importante destacar y que hemos estado comentando en clase es la importancia del recreo. Es importante en el sentido de que los niños juegan, se divierten, van adquiriendo su papel dentro de su grupo (cosa fundamental e importante), aprenden a organizarse, a jugar de forma cooperativa, a participar, a dar su opinión, a resolver problemas que puedan surgir de forma adecuada, etc. Estos son algunos de los motivos por los que el recreo es tan importante en el desarrollo del niño. Por eso, nosotras, como futuras docentes, debemos tener la capacidad de “dar libertad” a los niños en el recreo, aunque siempre bajo una vigilancia, pero la cuestión es que se intervenga en casos necesarios, como puedan ser, una pelea, un conflicto que no hayan sabido solucionar, ante situaciones de riesgo o peligro…, pero dejarles que experimenten y aprendan también por sí solos. “Y si se caen, que se levanten, y si no pueden, ahí tienen a su amigo que puede ayudarle a levantarse.”

La clase de hoy me ha gustado bastante porque me ha hecho reflexionar sobre muchos temas que me parecen muy interesantes, y sobre los cuales deberíamos pararnos más a menudo a pensar, porque estos pequeños detalles, que a veces pasan desapercibidos, son los que te convierten en una gran maestra.

lunes, 7 de marzo de 2011

Clase del 4 de Marzo

        La clase del viernes me resultó bastante interesante, ya que fue la primera clase que tuvimos como tal, de principio a fin, ya que poco a poco vamos adaptándonos al ritmo que exige la asignatura.

        Lo que más me gustaría destacar de la clase, tanto práctica como teórica del viernes, es la idea de que tenemos que tener claro como futuros maestros qué es lo que trabajamos, y dónde estamos incidiendo, teniendo en cuenta que podemos hacer variaciones en las actividades que propongamos en función de la edad que estemos tratando.



        También me gustaría hacer hincapié en que SE PUEDE APRENDER JUGANDO, y esto no es precisamente lo que piensa mucha gente, que hace distinciones entre el juego y el aprendizaje. Pero la verdad es que se puede aprender mientras se juega. Además el juego hace que los niños en infantil desarrollen infinidad de capacidades y habilidades, comenzando así su desarrollo afectivo-social, emocional, cognitivo, motor, del lenguaje...

        Por lo tanto, la clase me ha servido para hacer más fuerte mi pensamiento, es decir, para darme cuenta de que no soy yo la única que piensa que se puede aprender mediante el juego, si no que en esta asignatura nos vamos a dar cuenta por nosotras mismas de que esto es así, sin que nadie tenga que venir a decirnoslo.

        También me he dado cuenta de que durante mi niñez jugué a muchos juegos diferentes, pero me llama la atención cómo de mi etapa de 3 a 6 años tengo muy pocos recuerdos de los juegos a los que jugaba... Y esto me llama la atención porque en esta etapa es donde se supone que más hemos jugado... y estoy segura de que fue así... pero me "choca" el ver cómo tengo tan pocos recuerdos de mis juegos durante esos años. Esto hace que reflexione sobre cómo se llevó a cabo mi aprendizaje durante la etapa de educación infantil... y cómo los juegos que deberían haber sido para mí los más significativos, son precisamente los juegos que no recuerdo.

Viñeta 4: La fábrica


        Debo de empezar diciendo que esta imagen me ha impactado mucho y ha provocado que esté varios días "comiendome la cabeza" sobre el sentido de esta viñeta...

        Resulta impactante ver cómo lo que debería ser un proceso divertido, dinámico, entretenido, un proceso del que se puede llegar a aprender mucho de forma amena e incluso interesante, y que influye tanto en nosotros que hace que durante este proceso vayamos conformando nuestra identidad y personalidad... me refiero al proceso de enseñanza en la escuela, sea comparado e igualado a una FÁBRICA, donde todo se hace en cadena, siguiendo siempre el mismo esquema, de principio a fin, sin distinguir entre un material u otro, donde si algo sale mal o sale defectuoso se desecha y se da por perdido, donde utilizan unos materiales fijos y siempre los mismos para conseguir los mismos resultados, y donde lo que importa es que todos los productos realizados sean exactamente iguales y con las mismas características.

        Y digo que me resulta impactante porque DA PENA que el proceso de enseñanza sea concebido por algunos de esta manera: como un proceso en el que entran en masa y donde empiezan a "meterle" información por todos lados y que no saben con qué otra información poder conectarla, de modo que acaban por no darle ningún sentido ni utilidad a lo que aprenden, ya que no se está tratando de un aprendizaje significativo; poco a poco su cerebro va almacenando más información, de libros que "no dicen nada", y al final todos salen "iguales" con la misma información en sus cabezas, con los mismos conocimientos, con la misma forma de actuar, de pensar...; y si a lo largo del proceso algún niño/a no tiene las mismas características que los demás, o no tiene la misma capacidad de aprendizaje que los demás, o necesita más tiempo y dedicación para poder aprender los mismos conceptos que sus compañeros..., se "desecha" junto con todos los desechos, porque ese niño/a "no tiene solución".

        ¿En qué se está convirtiendo la escuela? Esa es una pregunta que yo me hago...
Cómo algo que debería ser casi como nuestra casa, se convierte en algo odiado y terrible para los niños.

        Yo veo que el problema está sobre todo en el profesorado; la falta de motivación que tienen, la poca dedicación a la preparación de las clases para que resulten motivadoras e interesantes y en las cuales se pueda aprender mucho de forma provechosa...
Pues parece que lo que yo veo tan claro, muchos profesores no lo ven así. Una lástima, la verdad... pero una realidad.

Lo que pienso que debemos que tener claro los futuros maestros, es que por nuestras manos pasa la sociedad, porque habrá médicos, arquitectos, mecánicos, ingenieros, fontaneros... pero la cuestión es que todos ellos, antes, habrán pasado por la escuela, donde, con ayuda de sus maestros y compañeros, irán formando su personalidad, que será distinta y particular según la persona, porque todos somos diferentes y todos tenemos cosas buenas y cosas no tan buenas... pero la cuestión es que todos somos personas que estamos en continuo aprendizaje, y cuanto más motivador resulte este aprendizaje, más aprenderemos y más provecho sacaremos de nuestra vida.
Porque tenemos que ser persona crítcas, personas que reflexionan, que piensan..., que no somos máquinas, que somos PERSONAS, y como tales merecemos respeto.

Por eso los maestros debemos intentar ser cercanos, no hacer de la escuela un proceso aburrido y monótono. Intentar hacer un aprendizaje personalizado acorde a las características de cada uno, e intentar transmitir a los alunmos que vivimos en una sociedad integradora, no excluyente, porque vivimos rodeados de personas, unas nos caerán mejor y otras peor, unas congeniarán mejor con nosotros y otras menos... la cuestión está en que somos personas y ciudadanos de una misma sociedad, y que tenemos que estar dispuestos a aprender cada día porque siempre hay algo nuevo que aprender, porque no somos perfectos.


miércoles, 2 de marzo de 2011

Viñeta 2: La motivación





        En la viñeta de hoy podemos observar como aparecen dos niños sentados, pensativos, aburridos, que comentan que quizá se pueda aprender sin tener que odiar lo que se estudia.

        Esta viñeta, a pesar de ser muy "simple", hace que resulte interesante reflexionar sobre CÓMO se imparten las asignaturas en los colegios. 

        En mi opinión, los profesores son los mayores responsables de que el aprendizaje resulte motivador para los estudiantes, ya que son ellos los que hacen que las clases resulten interesantes, divertidas, dinámicas y de las cuales se pueda llegar a aprender mucho. Pero esto requiere de un gran esfuerzo por parte del profesorado, ya que necesita de una gran planificación, y ello requiere de tiempo y dedicación. Por este motivo, me resulta fundamental, que los profesores amen su trabajo, para así poder trabajar "con una sonrisa" y disfrutando de lo que hacen.

        Pero lamentablemente esto no es así. Muchos profesores empiezan a hacer la carrera de educación porque la ven "muy fácil", o porque no han tenido nota para entrar en la carrera que querían hacer, o incluso por ¡las vacaciones que tienen los maestros! Esto es algo que me da mucha rabia... pero que ocurre...
Debido a ello, muchos maestros que estudian esta carrera "sin vocación", más adelante, cuando están dando clase a niños, sufren extrés, desmotivación, ansiedad, etc., lo cual repercute negativamente en los alumnos (¡que no tienen culpa de nada!). Pero lo peor de todo es que la falta de motivación, de implicación e interés, por parte del profesorado, hace que tan solo den las clases según lo exigido por la ley, para así estar "tranquilos" de que hacen lo que se les exige, pero sin intentar motivar al alumnado en el proceso de enseñanza-aprendizaje, porque verdaderamente ellos son los primeros desmotivados dentro de este proceso.

        Y algo que me llama la atención, y que he vivido y experimentado, es que si un maestro está motivado, ilusionado, entusiasmado, se siente responsable y comprometido con su trabajo y, por supuesto, que le gusta lo que hace, provoca que los alumnos lo perciban y se den cuenta de ello. Así, poco a poco, se van interesando por la asignatura y por el aprendizaje de la misma, pero ya no como algo a lo que se les obliga estudiar, sino como algo muy interesante e incluso divertido. Esto es lo que se conoce como metacognición, es decir, son conscientes de la importancia del aprendizaje, de cómo van aprendiendo y de las estrategias que utilizan para ello.

       De cualquier forma, lo que más destaco de esta viñeta es a la reflexión personal, que nosotros, como futuros docentes, deberíamos hacer sobre CÓMO vamos a impartir la materia a enseñar.
El hecho de si vamos a ser maestros comprometidos y responsables con nuestro trabajo, haciendo que resulte interesante y motivador, o no, está en nuestras manos.

Viñeta 3: el teatro



La viñeta de hoy me ha llamado mucho la atención por muchos aspectos que podemos analizar de ella:

Uno de ellos, y a simple vista yo creo que se trata del más llamativo, es que alguien está representando con títeres un teatro que simula una clase de un colegio en un día normal.
Resulta curioso cómo muchas veces nos dejamos guiar de tal forma, que acabamos siendo manipulados por los demás. Y es que a los maestros muchas veces les ocurre lo mismo; se dejan guiar por lo dispuesto por ley para llevar a cabo en una clase, y se olvidan de innovar, de crear, de adaptarse a las necesidades de sus alumnos, cada uno con unas características específicas, se olvidan de lo que significa la palabra implicación, responsabilidad y compromiso, que en mi opinión son algunas de las claves que deben tener en cuenta, ya no solo los maestros, si no también todo aquel que trabaje. Y si esto se tuviese en cuenta disfrutaríamos más y seríamos más conscientes de lo que hacemos, sabiendo que lo que hacemos sirve para algo, y al mismo tiempo puede estar sirviendo a alguien.
Por lo tanto no tenemos que dejarnos manipular como a títeres que son manejados por hilos. Debemos actuar con consciencia y sabiendo lo que hacemos, por qué lo hacemos y cómo lo hacemos, para así llegar a ser verdaderos profesionales de nuestro trabajo, teniendo nuestros propios criterios a la hora de tomar decisiones, sin dejar que nadie decida por nosotros.

Otro aspecto que me llama la atención es que la clase que se está representando en este teatro, es la típica clase magistral en la que el profesor desde su sitio expone la lección del día y los alumnos, sentados, quietos y callados, desde sus mesas escuchan lo todo lo que dice el profesor.
De esta manera, no hay interacciones entre profesor y alumnos, tampoco se establece ningún tipo de contacto, y lo que sí se establece muy bien es el rol de cada individuo de la clase, en la que el profesor es sólo el profesor, y los alumnos son sólo los alumnos. Con ello quiero decir, que la situación no da lugar a que se establezca una relación de confianza entre el profesor y el alumno, y por tanto los alumnos sólo ven al profesor como alguien que llega a clase y les “suelta el rollo” que toque ese día, no como alguien a quien le puedan contar sus miedos, preocupaciones, problemas, alguien con quien puedan compartir sus triunfos, alegrías, motivaciones, etc., en definitiva, alguien en quien puedan confiar.

En cualquier caso, un aspecto en el que debemos reflexionar y que me parece muy importante, ya no solo a la hora de llevar a cabo nuestra labor docente, sino como un aspecto que tenemos que tener presente a lo largo de nuestra vida, es el tema de nuestra personalidad. Tenemos que ser personas con personalidad, que tengan criterio para saber tomar decisiones de forma adecuada, que no se dejen manipular por otros, y personas conscientes de que nadie es mejor que nadie y que todos tenemos algo que aportar a los que nos rodean.

También es importante reflexionar sobre algo que no he mencionado antes, y es que nuestra vida no es un teatro, que nuestra vida es la realidad y nosotros somos los que la guiamos. Por ello es bueno que seamos conscientes de lo que hacemos y de por qué lo hacemos.
Tenemos que ser conscientes de que nosotros, como futuros maestros de educación infantil, tenemos en nuestras manos el aprendizaje y desarrollo de muchos niños que a lo largo del tiempo van a ir pasando por nuestras clases, y que poco a poco van a ir formando parte de nuestras vidas. Por eso, se merecen de nuestro esfuerzo y compromiso, ya que somos nosotros los que vamos a ayudar a que se establezcan las bases de su futuro y óptimo desarrollo.