lunes, 9 de mayo de 2011

Libro: El fútbol y las muñecas: Por qué las niñas y los niños son como son


El libro trata de hacernos entender las diferencias entre niños y niñas, ya que es algo que considera necesario para poder iniciar el camino de la acción educativa y la mejora del desarrollo humano. La idea principal que se nos muestra en el libro es que aunque nacemos con diferencias biológicas, éstas se incrementan a medida que los niños y niñas se integran en la sociedad; las interacciones familiares, los tipos de juegos, las amistades infantiles, el rendimiento escolar, las interacciones con el profesorado, son algunos de los aspectos que se mencionan y que intentan mostrar cómo las diferencias entre niños y niñas son aceptadas y potenciadas por los adultos y la sociedad en general.


El libro pretende sensibilizar sobre la desigualdad actual entre hombres y mujeres, y sobre las diferencias entre niños y niñas. También ha intentado explicar la importancia de la educación, tanto desde la familia como desde la escuela, para mejorar su desarrollo y comprender cómo estas diferencias se pueden ir reduciendo.

En mi opinión, los principales causantes de que siga existiendo esta desigualdad de género son los adultos que nos rodean, ya que muchos de ellos han sido educados en unos contextos machistas y en los cuales se consideraban a la mujer como un simple objeto. Pero hay que tener en cuenta, tal y como también nos dice la autora, que los cambios no son fáciles, y especialmente cuando los medios de comunicación nos transmiten el mensaje de la imposibilidad de hacerlos, a menos que ocupemos un puesto de poder; pero esta imagen que nos transmite la sociedad no es siempre compartida ni necesariamente cierta. Debemos ser personas críticas, y conseguir transmitirles a nuestros alumnos esta idea de “ser críticos”.

En el caso de las diferencias entre niños y niñas, me he dado cuenta al leer el libro que las diferencias a nivel biológico se reducen a tener un cromosoma distinto (de los 46 que tiene cada célula), y este cromosoma será el responsable del desarrollo de las diferencias físicas y hormonales propias de cada sexo. Sin embargo, estas diferencias hormonales no son ni estables ni absolutas, pues no existen hormonas que sean exclusivas de un sexo, ni las diferencias se mantienen constantes a lo largo de todo el desarrollo humano. Otra cosa que también me ha llamado la atención es que a nivel de comportamiento y procesos psicológicos, tampoco se han encontrado grandes diferencias entre hombres y mujeres, salvo algunas tendencias como que las niñas y mujeres tienen una mayor orientación social, y mantienen relaciones sociales más empáticas y democráticas; aunque sí aparecen enormes diferencias entre hombres y mujeres en cuanto al tratamiento socio-cultural que históricamente han recibido (por ejemplo, la escasa representación de la mujer en nuestro pasado histórico y científico, o el importante papel de los medios de comunicación en la divulgación de un ideal femenino basado en la estética y la sumisión).

Algo que me ha llamado especial atención ha sido el momento en el que se ha comentado que las diferencias entre niños y niñas aparecen desde el momento del nacimiento cuando la familia y los iguales refuerzan aquellos comportamientos que se asocian a un determinado género. Si nos paramos a pensar esto… lleva mucha razón, y pocos niños y niñas pueden escapar de esta influencia, por lo que estas diferencias se van acentuando cuando van creciendo, llegando a la pubertad con experiencias distintas, juguetes y juegos distintos, y habilidades de interacción social diferentes. Las pequeñas diferencias entre niños y niñas en el momento del nacimiento no hacen más que crecer a medida que evolucionan. Probablemente no exista una intención de intentar que niños y niñas sean diferentes, pero los comportamientos habituales que tenemos hacia ellos y ellas realmente lo potencian.

Llama la atención cómo algunos autores opinan que las causas de la segregación por el género se debe a la propia naturaleza femenina y su precocidad en el desarrollo del lenguaje y de la emoción; otros lo explican por las influencias ambientales, argumentando estas diferencias en base a la distinta estimulación que reciben niños y niñas por parte de los adultos. En mi opinión, ambos razonamientos se apoyan el uno del otro, y entre los dos se podría explicar este complejo fenómeno de la socialización de niños y niñas. En cualquier caso, las niñas en general muestran un desarrollo más avanzado que los niños. Su precocidad en el lenguaje, conlleva una complejidad y precocidad en su pensamiento, lo que las lleva a desarrollar juegos diferentes.

Algo que me ha llamado especial interés y que ha sido comentado en el libro por la autora es que el desarrollo moral ha sido explicado tradicionalmente desde una perspectiva masculina, y cuando las mujeres eran mencionadas era para explicar su inferior nivel de desarrollo. Esto es algo que me ha llamado bastante la atención pero que a fin de cuentas… no me sorprende, debido a la inferioridad que desde siempre se nos ha tratado a las mujeres. Pero resulta curioso, hacían estudios a hombres, y sacaban conclusiones generales… (¡Vaya plan!)

Algo que me ha gustado del libro es que propone que si desde la escuela se quiere intervenir para equiparar el desarrollo de niños y niñas, se debería de hacer un gran esfuerzo para conseguirlo; la actitud de no hacer nada implica el mantener una situación cuyas consecuencias no benefician ni a niñas (porque no son estimuladas en la independencia, la seguridad) ni a niños (que no son educados en el cuidado y los sentimientos).

Otro aspecto que ha llamado mi atención ha sido el momento en el que se ha comentado en el libro el sexismo en los libros de iniciación en la lectura, poniendo como ejemplo el caso de las aventuras de papá Micho, la mamá,  y sus hijos, Michín, Canelo y Morito. Al parecer estas historietas están cargadas de mensajes sexistas. Por ejemplo, la mamá tiene nombre genérico (la mamá Gata), y además los tres hijos son varones.

A continuación escribo algunas de las frases que aparecían en el libro como ejemplos:

“Michín fue con su papá a jugar al fútbol”

“La moto de papá no frena”

“Mamá Gata trabaja (acompañada de la ilustración de la mamá planchando) y papá trae el trigo” (el papá en su moto trayendo la comida para la familia)

“La mamá Gata es muy amable y muy noble, habla con cariño a sus hijos y dobla la blusa de papá Micho”.

Tengo que reconocer que cuando leí estas oraciones me impactaron bastante, porque me ha hecho reflexionar en cuántos niños/as habrán aprendido a leer con este libro que, efectivamente, muestra sexismo en sus oraciones.       

En mi opinión, lo importante y lo que se debería hacer es hacer hincapié en que todos, tanto niños como niñas, estamos capacitados para hacer las mismas labores y tareas, aunque también es verdad que cuando hablamos de organización del hogar es bueno llegar a un acuerdo en el reparto de las tareas domésticas, y aunque, tanto niños como niñas somos capaces de hacer las mismas cosas, eso no quiere decir que no podamos llegar a un acuerdo en las labores del hogar y que de esta manera el trabajo quede repartido.

En el libro se defiende la perspectiva de la necesidad de educar para mejorar el desarrollo completo personal, y no solamente aquellas habilidades más relacionadas con el género. Es por ello que aunque no podamos negar la influencia de la evolución humana, tampoco podemos aceptarla sin más (las experiencias e influencias sociales deben ser consideradas). Si bien existen diferencias biológicas, estas se ven magnificadas por la sociedad, no potenciando el acercamiento entre niños y niñas, chicos y chicas, hombres y mujeres.

Una frase que me ha gustado especialmente del libro es:

“Somos libres de decidir qué hacemos y cuándo, decisión que en ningún caso deberá estar mediada por una cuestión de género”.

sábado, 7 de mayo de 2011

Viñeta: Tiempo para todo


La viñeta de hoy pone de manifiesto una situación que llama bastante la atención, ya que podemos ver cómo un niño llega a clase tarde y el profesor le regaña por llegar a esa hora, pero el niño se justifica argumentando que había llegado tan tarde porque había estado recuperando el tiempo de juego que el otro día le quitaron la gran cantidad de deberes que tenía que hacer.
Se nos plantea de nuevo una situación que nosotros como futuros maestros seremos los responsables de que eso ocurra o no. Me refiero a que son los profesores los que se organizan el tiempo de las actividades que se van a realizar en la clase y organiza la forma en que van a estructurar las actividades que se mandarán para hacer en casa. De tal modo, tendríamos que ser conscientes de que en función de la edad los deberes que mandemos para casa serán de mayor cantidad/complejidad, y tener en cuenta, sobre todo, que cuando son más pequeños, los niños necesitan jugar, ya que el juego libre es fundamental para un buen desarrollo futuro, ya que se empiezan a desarrollar muchas habilidades sociales, como la capacidad de resolver problemas adecuadamente, la empatía, etc.
Considero que debemos tener presente que los niños necesitan jugar fuera del horario escolar. Por ello, pienso que una buena alternativa sería estructurar las clases de modo que se dedicase un tiempo para hacer tarea que puedes “quitarte” para casa. De esta forma, el niño/a se responsabiliza del aprovechamiento que hará de su tiempo; si aprovecha el tiempo que se le deja en clase para adelantar tarea, mientras más concentrado esté, más aprovechará y más actividades le dará tiempo de realizar y menos tarea se llevará para hacer en casa. Así, tendrá más tiempo para dedicarlo al juego.
Es esencial que los maestros tengamos presente que los deberes no se pueden plantear como algo pesado, si no como algo que si se hace bien nos servirá para aprender, de esta forma iremos introduciéndoles pensamientos relacionados con la metacognición, es decir, que poco a poco vayan siendo conscientes de su aprendizaje y la importancia que tiene.
Y también resulta conveniente que los maestros tengan en cuenta que hay que dejarles tiempo en casa para jugar, de modo que no hace falta mandarles “miles” de deberes que por cansancio y falta de tiempo, en algunos casos, pueden acabar siendo hechos por los mismos padres (que empezaron como ayuda) o simplemente encontrarlos sin terminar.
                Yo creo que aprender no consiste en mandarles a los niños muchas actividades para casa, en mi opinión, bastante tiempo se pasan en la escuela haciendo tareas, como para que encima se les manden otras muchas tareas a realizar en casa. Pienso que hay tiempo para todo, lo importante es que los maestros sepan distribuir ese tiempo de la mejor forma posible.

Clase 6 de Mayo

En la clase teórica de hoy hemos continuado viendo todo lo relacionado con los valores que se transmiten en las danzas y en los juegos tradicionales.
Hemos estado comentando hoy lo relacionado con la multiculturalidad, dándonos cuenta de que la cultura dominante es la que se impone, y aunque me parezca bien que el que venga deba adaptarse a la cultura que lo rodea, o por lo menos respetarla como mínimo, también sería interesante preguntarles por juegos típicos de su país de procedencia, para así hacer una sociedad mucho más multicultural, abierta y respetuosa.
En mi opinión, se puede aprovechar muy positivamente el hecho de que en nuestras aulas haya niños de diferentes culturas, ya que se podrían organizar actividades que nos acercaran más a conocer cada una de ellas, aprendiendo así el valor del respeto, la igualdad y la tolerancia, entre otros muchos.
También hemos estado comentando el tema de los estereotipos, a mi parecer, se trata de un tema bastante interesante. Hemos comentado que éstos estereotipos los hacemos tanto con etnias como con juguetes.
En cuanto a los estereotipos de etnias, destacar que no solo se suelen hacer de personas que vivan en lugares muy alejados de nuestro país, sino también con etnias cercanas a nosotros, como pueden ser, por ejemplo, los gitanos.
No podemos caer en el error de transmitirles a nuestros niños de infantil este tipo de estereotipos relacionados con las etnias, lo que debemos transmitirles es el saber respetar a todas y a cada una de ellas.
Es muy importante que dejemos claro que los derechos humanos van por encima de cualquier costumbre, etnia, cultura, etc., porque todos somos personas y como tales merecemos ser respetadas.
Otro aspecto que debemos tener en cuenta, como futuros maestros, es que tenemos que aprovechar y sacar partido de la multiculturalidad que se pueda dar en la propia clase, de modo que si hay niños de diversas procedencias, intentar educar en valores, e intentar planificar días para proponer actividades típicas de sus culturas. De esta forma se produce un acercamiento divertido, lúdico y entretenido hacia la cultura planteada.
Pero los estereotipos también solemos transmitirlos a través de los juguetes. Se me ocurre, por ejemplo, la barbie, tal y como comenté ya en mi reflexión de la clase anterior, donde también apareció el tema de los valores que transmite este juguete, especialmente dirigido a niñas.
Me resulta muy machista el hecho de que no exista ninguna barbie bombero, o barbie policía, por ejemplo. Esto es muy criticable porque no encuentras barbies de este tipo, pero sí las encuentras como barbie de compras, barbie canguro, barbie modelo, barbie con traje de baño, etc. En este ejemplo se ve muy claramente cómo se transmite que la mujer se asocia a la moda, los excesos de ropa y complementos, el cuidado de los niños, las tareas de casa, etc.
Debemos ser muy conscientes de esto que estoy comentando, y tenerlo en cuenta a la hora de proponer actividades en clase, intentando no transmitirles a los niños ninguno de estos estereotipos.

En cuanto a la clase práctica, puedo decir que me ha resultado bastante interesante, porque hemos estado haciendo por grupos danzas y juegos tradicionales, y al realizarlas nos hemos dado cuenta de que a través de las canciones que se utilizan para éstos, se transmiten gran cantidad de contravalores a los que no se les suele dar la menor importancia, pero que están ahí, se van transmitiendo de generación en generación y poco a poco van “calándonos”.
Me ha llamado mucho la atención la forma en que nos hemos organizado antes de comenzar a hacer la actividad propuesta. Al principio se nos repartió una pegatina, cada una pertenecía a una categoría, por ejemplo, las profesiones, la fruta, la ropa, etc. Tras esto, cada uno se reunía con su misma categoría, y de esta manera se formaban los grupos de trabajo.
Además era muy interesante la estrategia que seguimos durante toda la práctica, consistía en que dentro de cada categoría había “expertos”, de modo que en cada actividad, había dos expertos, y éstos debía descubrir los contravalores que se transmitían en la canción.
Y digo que me ha parecido interesante porque es una técnica de organización que podemos utilizar en clase con nuestros niños de infantil, y en la que todos se van a sentir protagonistas en algún momento de la actividad.  
                Tengo que decir, que la actividad propuesta ha hecho que nos demos cuenta de que en nuestras manos como maestros está el proponer actividades con canciones que transmitan contravalores o no, ya que todas las canciones se pueden modificar, utilizando una letra diferente y que transmita cosas totalmente distintas de la “original”, porque, es verdad, que antes la sociedad era muy machista, pero ahora, poco a poco, las mujeres nos vamos abriendo paso en la sociedad, y por el hecho de que antes la sociedad fuese machista, no tenemos que consentir que se sigan transmitiendo este tipo de contravalores dentro de las canciones infantiles. ¡Cambiémosle las letras sin miedo!
Por tanto, me gustaría que, al igual que yo que estoy haciendo esta reflexión, todas aquellas personas que lleguen a leerla, reflexionen también sobre los valores que se transmiten a diario a los niños, tanto en juegos, como en juguetes y canciones de danzas. En mi opinión, si tenemos esto presente, considero que hemos avanzado un paso. El siguiente paso, después de esto, sería llevarlo a la práctica y ser buenos maestros/as que sepan cómo educar en valores.






miércoles, 4 de mayo de 2011

Viñeta: Jugar en la calle


Hoy podemos observar una viñeta que nos hace una crítica sobre los espacios que hoy en día se dedican al juego.
Vemos cómo unos niños están jugando en la calle, y para que no les pillen los coches tienen puesto delante una señal con: “Perdonen la molestia, estamos jugando para ustedes”.
Y como me está pasando en todas las viñetas que estoy comentando, me llama la atención cómo una imagen tan simple puede criticar algo tan complejo, como es la sociedad actual.
Sabemos que la sociedad ha cambiado bastante en unos pocos años. Ha cambiado todo, desde los coches, la tecnología, la informática, la revolución de internet y las redes sociales, todo tipo de objetos como móviles, cámaras de fotos o de vídeo, DVDs, ordenadores fijos y portátiles…, y tantas cosas… que son ¡imposibles de nombrar! Pero no solo han cambiado los objetos que nos rodean, sino que también es verdad que hemos cambiado muchos de nuestros pensamientos (más liberales, más “igualdad”…), y actitudes (llevamos una vida más rápida, más estresante).
Todos estos cambios, han ocurrido en muy poco espacio de tiempo, y nosotros, como seres adaptativos que somos, hemos sabido “adaptarnos” a esos cambios, producidos por nosotros mismos. Pero la sociedad avanza rápido, muy rápido -me atrevo a decir-, y esas prisas hacen que no nos demos cuenta muchas veces de lo que es verdaderamente importante para nosotros y nuestras vidas. En ocasiones confundimos el valor y la importancia que tienen las personas y las cosas que nos rodean. Por eso, hay que intentar darle a las cosas la importancia que tienen, porque eso que dicen de que “no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”, desgraciadamente es verdad, y no somos muy conscientes de ello.
Con esta reflexión que acabo de hacer, y que me ha salido escribir sin más, porque era algo que pensaba y que pienso, he querido hacer pensar a toda aquella persona que lea mi blog sobre su vida, y sobre las cosas que considera importantes y necesarias en su vida, tanto personales como materiales.
Con ella, me he dado cuenta de que las prisas, los excesos, la rapidez con la que avanzamos, hacen que en muchas ocasiones quitemos importancia a cosas que la merecen, como es el caso de la niñez de tantos niños que viven en nuestra sociedad y que, afectados por los cambios, no encuentran un lugar donde poder jugar y disfrutar de su niñez.
La viñeta de hoy hace que me plantee una pregunta: ¿llegará el día en el que tengamos que poner señales que indiquen algo parecido a lo que se plantea en la viñeta? Mi respuesta es que espero que no. Pero lo que sí está claro es que no debemos olvidarnos de que todos hemos sido niños y que a todos nos ha gustado jugar con nuestros amigos, por ello, no hagamos que los niños de ahora y del futuro no sepan lo que es jugar.
Y si fuese necesario, que se invierta más en zonas de juego para los niños, y que así puedan disfrutar de su niñez, sin necesidad de estar tirados en la calle, ya que hoy en día jugar en la calle no es nada seguro debido a los cambios que he comentado anteriormente. Aunque sí es verdad que se podrían habilitar espacios en las calles, donde los niños pudiesen ir a jugar sin exponerse a los riesgos de estar en la calle, propiamente dicha. Me refiero a zonas pensadas para eso. Porque jugando es como verdaderamente aprenden a relacionarse, a compartir, a ser más empáticos, a respetar, a ser personas justas, a resolver conflictos, a ser autónomos y tener iniciativa propia.

Por tanto, démosle a las cosas la importancia que tienen, y no olvidarnos de que lo que hagamos hoy repercutirá en el mañana de nuestros hijos/alumnos.

Clase 4 de Mayo 2011

En la clase teórica de hoy hemos estado tratando el tema de los valores presentes en las danzas y los juegos tradicionales, llegando a concluir que en los juegos debemos intentar fomentar la transmisión de valores, no de antivalores.

Algo que me ha llamado la atención y que debemos tener en cuenta como futuros maestros, es que la competitividad puede considerarse un valor si se trabaja bien y se explica razonadamente a los niños, pero se convierte en un antivalor si, por ejemplo, al ganar en un juego se humilla al adversario.

Hemos estado comentando los valores que se pueden transmitir en los juegos. A continuación los nombraré y destacaré lo que me ha parecido más interesante a tener en cuenta:
·        La libertad: existe cuando el niño decide qué, cómo y cuándo. No habría libertad cuando impongamos una actividad, ya que en ella todos tienen o deben participar, y tú eres el que decide qué hay que hacer, cómo hay que hacerlo y cuándo se ha terminado el juego.
·        La democracia: aparece cuando entre todos los niños implicados en el juego deciden los papeles o roles de cada uno en el juego propuesto. Es importante observar que cuando el material pertenece específicamente a un niño, la democracia desaparece puesto que es el propietario del juguete (ya sea balón, comba, muñeca…) el que decide por los demás y será el que dirija todo el juego. Pero por lo general, cuando dejamos a los niños que se organicen en su juego, suele haber democracia.
·        La tolerancia: consiste en respetar para que el juego pueda seguir desarrollándose. Por ejemplo, cuando juegan niños de muy diversas edades todos deben adaptarse a todos para que pueda darse el juego. Si no se adaptan menos tiempo tendrán de jugar, y eso es algo que no les conviene, por eso aparece este valor, que en principio es un poco egocéntrico.
·        El consenso: éste se da en el momento de la creación de las reglas o normas del juego. Hay que tener en cuenta que éste desaparece cuando intervienen los adultos. Por esta razón también debemos darles a los niños libertad y tiempo para que jueguen a los juegos que les interesan.
·        La solidaridad: los niños deben ser solidarios con los más débiles. Pongo el ejemplo del “cascarón de huevo”, que es la persona que está dentro del juego pero que es neutra.
·        La cooperación: se da cuando todos contribuyen a lograr un objetivo.


También hemos estado comentando una serie de antivalores que se transmiten en los juegos, y que debemos procurar que no se fomente esa transmisión, sino que se fomente la transmisión de todo lo contrario: de los anteriores valores.
Algo que me ha llamado bastante la atención ha sido el momento en el que hemos estado comentando en clase el tema de los juegos de peleas. Parecen absurdos pero de esta forma los niños se desfogan y cuando entran en clase son tan amigos. Y este planteamiento me ha hecho recordar a que yo cuando era pequeña jugaba, a veces, con mi primo (que era de mi edad), a “luchadores de zumo” (ahora de pensarlo no puedo evitar reirme…). Nosotros pintábamos nuestro círculo del que no podíamos salirnos, y el primero que hiciera que el contrario saliera del círculo era el que ganaba. Y nosotros éramos tan felices jugando a ese juego…
            Otro aspecto que me ha llamado la atención ha sido la frase que aparecía en una viñeta: “Hay que procurar que las niñas en sus juegos diarios vayan tomando afición en lo que en un día será su tarea diaria”.
Pienso que esta frase es demasiado machista y sexista. En mi opinión, nosotros como futuros maestros debemos educar y concienciar a nuestros niños de que todos estamos igual de capacitados para hacer unas cosas y otras. Pienso que la importancia reside en no imponerles nada, si no que ellos se vayan dando cuenta de las cosas guiados por el maestro/a.

            Por último hemos estado comentando valores atribuidos a los distintos sexos:
  • Valores atribuidos al sexo masculino: agresividad, dominación, protagonismo, fuerza, valor, competitividad, actividad.
  • Valores atribuidos al sexo femenino: afectividad, sensibilidad, ternura, pasividad, solidaridad, cooperación, expresividad, flesxilibilidad.

En mi opinión, este tipo de valores atribuidos a niños y atribuidos a niñas debería desaparecer, es decir, esta “barrera de colores” debería unirse y formar una, ya que tanto niños como niñas deben tener las mismas posibilidades.
Es importante que tengamos en cuenta que jamás debemos plantear juegos “para niños” y juegos “para niñas”; debemos plantear juegos y después que cada uno elija al que quiere jugar.

Por tanto, puedo decir que la clase teórica de hoy me ha gustado bastante y ha hecho que reflexione sobre algo tan importante como es la igualdad entre hombres y mujeres. Al mismo tiempo ha hecho que me dé cuenta de que a través del juego se pueden transmitir valores que pueden ser muy positivos a lo largo de la vida.

Por último termino con esta imagen que me ha parecido bastante interesante para que reflexionemos sobre el tipo de educación que queremos transmitir a nuestros alumnos/hijos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Viñeta 18: Choque de autoridades


Me llama bastante la atención la viñeta de hoy… y es que refleja un día a día que se suele dar en todas las escuelas infantiles. Me refiero a que, muchas veces, desde casa imponemos unas cosas y en el colegio se imponen otras, por lo tanto se produce un choque de autoridades. En estos casos el único que sale perjudicado es el niño/a que recibe las órdenes, ya que no sabe a quién obedecer, puesto que ambas partes adoptan posturas totalmente contradictorias…
Desde mi punto de vista, la coordinación entre padres y maestros es esencial para una buena educación, ya que de nada sirve la labor de los maestros sin el refuerzo de los padres y viceversa. Por tanto, debemos intentar que esta coordinación y cooperación por parte de los padres en la educación de sus hijos sea real, no simplemente se limite a ser algo a lo que se aspira pero que realmente no se lucha por conseguir.
Otro aspecto que debo destacar es que no debemos ser ni tan restrictivos ni tan permisivos en relación a nuestros hijos/alumnos, puesto que ni un extremo ni el otro son opciones viables (¡Los extremos nunca fueron buenos!). Y hago referencia a esto porque como podemos observar en la viñeta, en una ocasión la madre le dice a su hijo “¡No te ensucies!”, mientras que al llegar a la escuela, la maestra le dice “¡Ahora vamos a pintar con las manos!”, y es por esto por lo que el niño al final no sabe que hacer, si hacer caso a su madre o a su maestra.
Lo más importante de todo es no olvidar nunca que los niños, ¡NIÑOS SON!, y como tales, tienen que jugar, divertirse, ensuciarse, pintar con las manos, sudar, etc., son niños.

Clase del 27 y 29 de abril

En las clases teóricas que hemos tenido durante esta semana (27 y 29 de Abril), puedo destacar que el miércoles 27 de abril, al tratar el tema de la motricidad vs. psicomotricidad, me quedó bastante claro algo que confundía como es el objetivo general de la psicomotricidad. Éste es fomentar el desarrollo de la capacidad cognitiva a través del movimiento.
Hay que destacar que la educación psicomotriz parte de la toma de conciencia y control del propio cuerpo, y se dirige a favorecer el desarrollo de la capacidad de percepción espacio-temporal y de simbolización.
Sin embargo, una de las críticas a la educación psicomotriz es que al pretender mejorar el desarrollo cognitivo, se desvaloriza el cuerpo y la motricidad.


También hemos tratado el tema de la lateralidad, y algo que me ha llamado bastante la atención es que la preferencia lateral aparece sobre el año y medio. Debemos ser conscientes de que los trastornos de la lateralidad se van a producir cuando se trata erróneamente de cambiar la lateralidad de un individuo, porque esto le va a romper todos sus esquemas de acción. Y especialmente me llama la atención algo que he aprendido, que es que en el ámbito escolar, el mayor problema lo vamos a encontrar en la escritura, ya que el niño va a tener dificultades para coger el lápiz y manejarlo; teniendo así una escritura deficiente y poco legible.

Si se le hubiera respetado su lateralidad no habría sufrido estos problemas.
Me resulta bastante interesante este tema de la lateralidad, ya que tenía muy pocos conocimientos de este concepto, por lo tanto, puedo decir que me ha servido bastante este punto del bloque 2, puesto que he aprendido cosas que, además de interesantes y curiosas, son muy útiles y necesarias a tener en cuenta.


En cuanto a la clase teórica del día 29 de abril, en la que hicimos entre todos una puesta en común de los análisis críticos que habíamos hecho en clases anteriores sobre una propuesta didáctica para trabajar el esquema corporal en educación infantil, puedo destacar:
-          Unos objetivos son muy amplios y otros demasiado específicos.
-          Los objetivos deben hacer referencia a cuestiones como por ejemplo: qué, cómo, para qué…
-          No tiene que haber necesariamente un objetivo para cada contenido, ya que puedes tratar de alcanzar un objetivo tratando diversos contenidos.
-          Insiste en una metodología globalizadora, pero las actividades que proponen no se relacionan con las demás. Tampoco hace referencia a las áreas de contenido del currículum en Educación Infantil, y sólo utiliza los contenidos de un solo bloque (el cuerpo, el cuidado personal, y el lenguaje corporal, por tanto no es globalizador).
-          Comenta el término “aprendizaje significativo”, pero en ningún momento hace referencia a cómo hacerlo significativo. Las actividades son, por lo general, directivas y no concuerdan con la metodología.
-          En cuanto a los criterios de evaluación, los confunde con los objetivos, y no especifica las técnicas que va a utilizar (observación, etc).
-          Algo que llama la atención que este artículo fue publicado en 2009, pero, sin embargo, utiliza artículos e información de hace bastantes años.
Por tanto, con esta actividad, una vez más se nos muestra que debemos ser capaces de hacer un análisis crítico de todos los artículos que nos encontremos, ya que el que estén publicados o escritos en cualquier plataforma virtual, no significa que sean válidos, que estén bien fundamentados, que sean objetivos, en definitiva, no significa que sean “verdad”.

En la clase práctica del viernes 29 de abril, estuvimos realizando las propuestas de actividades que, por grupos, habíamos pensado como alternativa para trabajar el esquema corporal en educación infantil.
Por ejemplo, la actividad que proponía mi grupo consistía en jugar al juego de “cuba”, pero en lugar de decir “cuba” cuando te iban a pillar, tenías que decir y señalar al mismo tiempo una parte de tu cuerpo, sin poder repetir ésta otra vez a lo largo del juego. Para librar al compañero que está en “cuba”, tienes que tocar la parte que se esté señalando y decir el nombre de ésta. Si te pillan, te toca quedártela.
Nos dimos cuenta que había un error en la organización del juego, ya que no quedaba claro quién era la persona que pillaba a los demás. Por ello, la mejor alternativa que planteamos en grupo tras la realización de la actividad lúdica, fue que la persona que pillaba tenía que llevar un pañuelo en la mano, a la vista de todos, y cuando pillara a alguien se lo tenía que pasar. De esta forma quedaba claro todo el rato quién era la persona que se la quedaba.
Y cuento esto, porque aprendí en esa clase que muchas veces planteamos actividades
que nos parecen divertidas y bien fundamentadas y, sin embargo, cuando las llevamos a la práctica no son lo que parecían y nos encontramos errores, quizá nos resultan más aburridas de lo que en un principio pensábamos que serían, etc., tal y como descubrimos en la clase del viernes al realizar las actividades.